Motivación en el trabajo: el valor tras la tarea



Este artículo fue originalmente publicado en BetterUp por Paulina Cal y Mayor y ha sido traducido y modificado para su publicación en esta web.


En este artículo:


¿Qué es la motivación?

¿Cómo encontrar la motivación?

¿Cómo aumentar y mantener la motivación?


“La motivación es el primer paso que nos lleva a la acción” Javier Mahillo

¿Qué es la motivación?


Comúnmente, definimos la motivación como la razón que tenemos para comportarnos o actuar hacia algo que necesitamos o nos interesa. Puede ser algo tan pequeño como una garganta seca que te motiva a tomar un vaso de agua para calmar la sed. También puede ser tan grande como el compromiso con un amigo de hacer juntos un Ironman que te motive a ir a correr antes temprano todos los días.


De este modo, la motivación es una fuerza que nos impulsa a la acción y a cumplir las metas que nos importan. Así suena fácil y simple, pero la realidad es que constantemente perdemos o no encontramos de entrada la motivación para ponernos en acción, incluso cuando sabemos que necesitamos o queremos algo.


Piensa en la última vez que pospusiste algo que era importante. Piensa en la última vez que no lograste realizar una tarea o un objetivo a tiempo. Puede ser algo como preparar la declaración de impuestos o empezar a meditar. ¿Dirías que no lo hiciste porque decidiste que ya no era importante? Probablemente no. La mayoría reconoceríamos que no empezamos o completamos la tarea porque no nos sentíamos motivados en ese momento.


A veces creemos que la motivación es un sentimiento que aparecerá automáticamente cuando tengamos que actuar. Así, muchas veces nos quedamos a la espera de que llegue para darnos energía. Cuando no es así, nos queda culpar de todos los plazos o deseos incumplidos en el hecho de que la motivación desapareció, o nunca llegó. Entonces, ¿qué podemos hacer?


¿Cómo encontrar la motivación?


La motivación incluye todos los factores que nos animan a comprometernos y mantener el interés a lo largo del tiempo. El primer paso es identificarlos y tenerlos claros. La sensación intensa de interés y el deseo latente de actuar suelen ser más bien pasajeros. Esta euforia que sentimos cuando nos acabamos de comprometer a algo, nos permite saber que vamos en la dirección correcta, pero los diferentes aspectos que nos han llevado a sentirla son los que mantendrán nuestras acciones, aún cuando la emoción inicial haya desaparecido.

Estos factores dependen de cada persona. Nos interesan y nos importan cosas diferentes. Para identificar qué es lo que te mueve a actuar, puedes responder a estas preguntas:


  • ¿Qué valoro?

  • ¿Por qué lo valoro?

  • ¿Qué me hace sentir vital?

  • ¿Qué me hace sentirme comprometido?

  • ¿Qué hace que lo que hago tenga un propósito?


Estas preguntas nos pueden ayudar a reconectar con el verdadero valor que se encuentra detrás de las tareas, pero también puede ser que nos indique que no estamos en el camino más adecuado para nosotros.


Para saber más sobre propósitos y cómo establecerlos de manera que aumente la probabilidad de llevarlos a cabo, lee nuestra guía sobre el tema. La puedes descargar suscribiéndote a nuestra newsletter en este enlace.


En el día a día recibo a muchos clientes no se sienten motivadas en el trabajo. El primer síntoma es una sensación de pérdida de sentido o propósito. Así que cuando nos enfrentamos a la desmotivación en el trabajo, tenemos que empezar por preguntarnos cuál es el valor que se esconde detrás de la tarea y si es lo suficientemente valioso para nosotros.


La motivación está muy relacionada con el significado que asignamos a lo que hacemos.

Muchas veces ese significado no está relacionado con los resultados inmediatos de nuestro trabajo o con la tarea específica. Le asignamos un significado basado en un resultado más amplio o en un propósito mayor que vemos en el trabajo.


Por ejemplo, puedes sentirte apasionado por la creación de tu propio negocio y al mismo tiempo sentir desmotivación por las actividades de marketing. En este sentido, tu motivación para realizar esas tareas de marketing desagradables puede activarse al reconocer que el crecimiento de tu negocio (tu objetivo a largo plazo) dependerá de ellas.

Conectar la tarea de promoción de tu negocio con tu objetivo de hacerlo crecer, y recordarte a ti mismo esa conexión, puede hacer que sigas adelante con mejor energía y actitud.


Como seres humanos somos vulnerables a muchos factores que pueden afectar a nuestro estado de ánimo y disposición para afrontar el trabajo cada día. Imaginemos una persona que no ha dormido porque el perro del vecino estaba ladrando, se ha quedado atascada en el tráfico y ha derramado café por toda su ropa. ¿Cómo de motivada crees que se siente hoy?


Probablemente no mucho. Sin embargo, si se siente totalmente alineada con la empresa, comprometida con un resultado mayor y, básicamente, disfruta de lo que hace, puede profundizar y encontrar algo de motivación para el día. Con todo ello, es más probable que haga todo lo posible por tener el estado de ánimo y la actitud adecuados para cumplir con sus tareas.


Cuando no nos sentimos tan comprometidos o como parte de algo importante, cuando no podemos relacionarnos con la misión de la empresa (o de nuestras tareas) o simplemente no tenemos claro el impacto de nuestro trabajo a mayor escala, perdemos la motivación.

¿Cómo aumentar y mantener la motivación?


· Haz una lista de lo importante


Antes te sugerimos algunas preguntas que te pueden ayudar a identificar lo que valoras. Date tiempo para hacer una lista de tus propósitos y de lo que es importante para ti. Después pregúntate cómo tus acciones y tus tareas del día a día se relacionan con estos valores y si en realidad estás siendo congruente.


· Renueva tu motivación


La motivación necesita ser renovada, a veces diariamente. Cuando no obtenemos una recompensa inmediata, o experimentamos placer al evitar una tarea tediosa, es importante recordarnos por qué lo que estamos haciendo es importante o contribuye a algo más relevante que la tarea en sí. ¿Cómo? Llevándolo al siguiente nivel y encontrando siempre el propósito mayor.


Responder a un cliente molesto es desagradable y puede incluso hacernos sentir frustrados. Sin embargo, conectar con la importancia que le damos a brindar un trato agradable a los demás puede motivarnos a mantener la calma.


Aún mejor, ser conscientes del papel que desempeñamos como representantes de una empresa o de nuestra marca, puede hacernos sentir responsables y orgullosas.


· Hazlo agradable


Disfrutar no siempre es posible. Sin embargo, depende en gran medida de nosotros y la perspectiva que elegimos adoptar. ¿Qué haces o dices para disfrutar más/menos de tu trabajo? Comprueba de vez en cuando en qué tipo de cosas te estás centrando: ¿podría ser que estés viendo únicamente lo negativo?


Además, intenta identificar y cortar las conversaciones negativas sobre el trabajo. Es fácil caer en el mal hábito de quejarse, lo que provoca un drenaje de energía. Recuerda: Vamos en dirección de las cosas en las que elegimos centrarnos. La negatividad arruina rápidamente el estado de ánimo y se contagia fácilmente.


· Céntrate en la calidad


Sé consciente del valor de tu trabajo y de lo que refleja de ti. Enorgullécete de tu trabajo, incluso cuando tengas una tarea repetitiva o que demanda cantidad. Muchas veces, nos fijamos objetivos contables, como terminar 20 facturas. Cuando lo hacemos, nos centramos únicamente en alcanzar la cifra y así, es menos probable que prestemos atención a lo que estamos haciendo, dejando de disfrutar del proceso.


· Inspírate con las historias de quienes admiras


Tener a alguien a quien admiramos puede ser una forma poderosa de aumentar nuestra motivación. Sin embargo, también puede ser frustrante si sólo nos centramos en lo que han conseguido y nos olvidamos del CÓMO. No envidies a la persona; no la idealices. Infórmate sobre lo que les ha llevado hasta donde están y deja que te inspiren. Tanto si se trata de un compañero de trabajo como de una persona famosa, escucha y aprende de sus historias.


· Organiza tus objetivos y celebra las pequeñas acciones


Puede parecer obvio, pero a veces nos olvidamos de dividir nuestros objetivos en acciones manejables. Las victorias más pequeñas y frecuentes pueden crear un impulso, siempre que sean significativas y apunten claramente hacia tu objetivo a largo plazo. Especialmente cuando tenemos demasiadas cosas entre manos, tendemos a perder el enfoque de qué y por qué estamos haciendo las cosas exactamente. Para mantenerte conectado a tu objetivo, debes tener una visión clara de cómo cada paso que das te está acercando a cumplirlo. ¡No necesitas llegar a la meta para comenzar a celebrar y reconocer tu esfuerzo!


La motivación no siempre va a ser una constante en tu vida y muchas veces vas a necesitar recordarte que, aún cuando tu estado emocional no ayuda, lo que haces es importante para acercarte a tus metas.


Si tienes dificultad para identificar tus valores o te has dado cuenta de que necesitas hacer un cambio en tu vida y no sabes cómo, no dudes en escribirnos a través de la página o enviándonos un mail a info@bangardia.com y con gusto te orientaremos.


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